Yo que pensaba hablar de Montecristo y por esas cosas de la vida, una tía delictivamente guapa me denomina así en un comentario en este mismo post. Pero no, yo no soy Edmond Dantès ni tengo interés en serlo.
En un panfleto fascistoide de los 80, supuestamente una película, llamado "Amanecer Rojo", uno de los personajes dice una frase mítica: "el odio te matará, chico". Mientras el chico responde: "el odio me mantiene vivo". Aunque para películas sobre el odio, diré "Le Haine" y no diré más.
El odio mantuvo vivo a Dantès, pero también le mató. Si de algo estoy orgulloso es de haberme librado del odio. Hace mucho tiempo que no odio a nadie. Un sentimiento demasiado irracional, odiar a quien no te ha dado motivos para odiarle...
Digamos que esta oposición, la que fue nuestra, te enseña una cosa, a perder, a fracasar. Es difícil aprobar sin haber suspendido alguna que otra vez. Desde lo más alto, te llegan a poner en la realidad de lo más bajo. Y es bueno aprender a fracasar y saber perder. Cuando el enemigo te derrota y sólo te queda darle la mano. "Me ganaste, enhorabuena". Quizás la esencia sea caer para aprender a levantarse. Habrá una segunda parte, Aguaó.
Y quizás la mejor frase que me dijeron en mucho tiempo fue esta: "hay gente que no se recupera nunca de un fracaso pero también gente que no se recupera nunca de un éxito". Y eso no te lo enseña esta oposición. Te enseña a fracasar pero no a recuperarte de tu propio éxito. Eso es algo que debes aprender tú solo. En otras palabras, aprender a ganar, tan importante como aprender a perder.
Y sí hay gente que no se recupera nunca de una victoria. Peor para ellos.
En un panfleto fascistoide de los 80, supuestamente una película, llamado "Amanecer Rojo", uno de los personajes dice una frase mítica: "el odio te matará, chico". Mientras el chico responde: "el odio me mantiene vivo". Aunque para películas sobre el odio, diré "Le Haine" y no diré más.
El odio mantuvo vivo a Dantès, pero también le mató. Si de algo estoy orgulloso es de haberme librado del odio. Hace mucho tiempo que no odio a nadie. Un sentimiento demasiado irracional, odiar a quien no te ha dado motivos para odiarle...
Digamos que esta oposición, la que fue nuestra, te enseña una cosa, a perder, a fracasar. Es difícil aprobar sin haber suspendido alguna que otra vez. Desde lo más alto, te llegan a poner en la realidad de lo más bajo. Y es bueno aprender a fracasar y saber perder. Cuando el enemigo te derrota y sólo te queda darle la mano. "Me ganaste, enhorabuena". Quizás la esencia sea caer para aprender a levantarse. Habrá una segunda parte, Aguaó.
Y quizás la mejor frase que me dijeron en mucho tiempo fue esta: "hay gente que no se recupera nunca de un fracaso pero también gente que no se recupera nunca de un éxito". Y eso no te lo enseña esta oposición. Te enseña a fracasar pero no a recuperarte de tu propio éxito. Eso es algo que debes aprender tú solo. En otras palabras, aprender a ganar, tan importante como aprender a perder.
Y sí hay gente que no se recupera nunca de una victoria. Peor para ellos.
Yo estoy en otra cosa. Galiardo y Sancho, no mucho mejores que mi primo, coleccionan casinos en los que están prohibidos. Yo, locales de Kopas. La información más relevante del 17 de julio fue la relativa al precio de los cubatas en Barcelona: 10 a 12 euros, precio de puticlub y sin checas a las que sobar. Supongo que demasiados sitios donde te inviten a salir por la puerta. Me gusta estar prohibido. Como le gusta a La Gata. (Espero no acabes congelada).
En fin, que con uno de los personajes de "El Conde de Montecristo" sólo compartes el nombre, en lo demás ya quisiera.
En fin, que con uno de los personajes de "El Conde de Montecristo" sólo compartes el nombre, en lo demás ya quisiera.

