sábado, octubre 11, 2008

La Tristeza.

El fondo del sentimiento andaluz es triste, ¡y se empeñan en una

continua pandereta!. Joaquín Turina.


Uno de los tópicos sevillanos más repetidos es el referente a las contradicciones intrínsecas en la Madrugada del Viernes Santo. Seguro que es así. Pero pocas veces nos centramos en la verdadera antítesis que late entre la Fiesta y la Tristeza. Como escribiese el propio autor de la marcha "Noche del Jueves al Viernes Santo" perteneciente al drama lírico "Margot", el fondo del sentimiento andaluz es triste.


En todo caso podríamos hacer un juego de palabras: "el fondo del sentimiento del Andaluz es triste".


Aunque las cosas por aquí arriba van mejor de lo que yo hubiese podido esperar, no puedo evitar que me invada La Tristeza. Tampoco ayuda el último reducto romántico que constituye el transitar de la Virgen de Montserrat por la plaza del Molviedro, un Viernes Santo, a los sones de Maestro Tejera. Pero son imágenes que no puedo dejar pasar, una y otra vez. La suavidad con la que se desliza la última Gran Revelación o la última Verdad que perdurará tantos años.


A ciertas edades ya no funcionan las racionalizaciones. Ni siquera te empeñas en engañarte o en consolarte. La realidad es la que es y punto. Como ese trasfondo triste y melancólico de un regreso tan lejano. Hoy me invadió La Tristeza.


Hoy por fin asumí, una realidad, que no me gusta, pero que no se puede cambiar y que tampoco va a dejar de ser lo que es. Aunque sea una renuncia a cosas que siempre quise tener. Aunque signifique una resignación difícil de soportar.



Al menos siempre nos quedará la primavera, un Viernes Santo, una plaza céntrica y una obra de Turina que nos reencuentra con el trasfondo del sentimiento andaluz: La Tristeza.

lunes, septiembre 22, 2008

Carlos Fabra.


La gente no pregunta, da por ciertas demasiadas cosas.

Mi exilio catalán, por ahora, ni es largo ni es duro. Yo, que tampoco soy el alma de la fiesta, me he convertido en la banda sonora de todas las noches por no incluir el día. Sin embargo, algunos compañeros se sorprenden del silencio que me acompaña los últimos tres días.

Tampoco soy yo dado a hacer tragedías ni dramas. Me lo tomo todo con demasiado humor. Cierto es que me esperaba "otra cosa" en muchos aspectos, pero soy de natural conformista así que "paso".

Eso sí, un extraño suceso ha alterado mi existencia. Estoy por llamar a Iker Jiménez. El otro día "me entró por ojo" una tía que no era guapísima. Por primera vez en mi vida. Raro, raro. Debe ser el agua de aquí o algo parecido. Tampoco voy a explicar las razones, este blog ya es demasiado público.

Yo me entiendo y lo comprendo. No todo es el físico, hay otras cosas, aunque llevase 28 años practicando lo contrario. Es raro. Te gusta una persona y en lo que menos te has fijado es en sí es guapa o fea. Tampoco se asusten. No es madurez. Que la chica es guapilla. Vamos, no he cambiado mucho. En fin, la chica vale bastante, cosas que pasan.

Luego me acordé de aquella frase magnífica de la película "Insomnia": "lo importante es que hicieras lo que en ese momento creías que era correcto y tu conciencia pueda soportar". Mi gozo en un pozo. No soy tan ruín, aunque a veces lo parezca. No me creo tan bueno como para poner en juego el futuro o la felicidad de alguien.

Conciencia, moral, esas cosas que aquella chica tiene y parece que yo también, por desgracia. Esa que dicen, lo cual no sé si es cierto porque no lo conozco, que le falta a este personaje de la foto.

Sí, en un grupo de 120 todos tenemos un mote. Por ahora yo soy el que más ha puesto. Así que no me he librado. Por ahora soy Carlos Fabra, luego ya veremos. Digamos que al señor Fabra le gusta ir con trajes caros y gafas de sol, las cuales no se quita ni en el cine. Como yo el día de la presentación del curso, que no me quité las gafas de sol en ningún momento. Pero claro, lo que la gente no sabía es que son graduadas y que me llevé esas porque por la mañana no encontraba las otras. Al menos así veía.

En fin, ni la gente preguntó ni yo quise dar explicaciones. En ese plan llevo dos semanas, pronunciando demasiadas veces la palabra respeto.

Espero seguir así hasta el final del curso.

domingo, septiembre 07, 2008

Se hace saber...



A título informativo:

1. Ya no resido en Sevilla. Me he venido a Barcelona. Convenientemente he actualizado mi perfil. Mi estancia por tierras catalanas acabará el 30 de julio de 2009. Aprovechen la oportunidad y conozcan al inigualable Paços de Audiência.

2. La Duquesa de Alba tiene novio pero no se va a casar con él. No sé si se inscribirán en el registro de parejas de hecho. Viva el amor. Dicen que a sus hijos no les ha hecho ni pizca de gracia. Su madre va para tres maridos y ningún divorcio, eso sí que es arte.

3. Me han dejado un comentario en el que se hacen graves acusaciones a jueces y fiscales con nombres y apellidos. Como el autor del comentario no ofreció ninguna prueba de lo que afirmaba, el comentario no ha sido publicado. Las razones son esas y no algún tipo de corporativismo extraño. De aquí en adelante informo que no publicaré ningún comentario en el que se imputen delitos a terceros sin prueba alguna. No tengo ningún interés en que se me acuse de cooperador necesario de un delito de calumnias y en todo caso responsable civil directo. Y me decían que en vacaciones desactivase la moderación de comentarios...

4. Si el blog no se actualizaba era porque estaba de vacaciones, en la playa y sin internet.

5. Fernando, Teresa y Carlos de Punto Radio Sevilla, 93.0 de la FM, tuvieron la ingeniosa idea de entrevistarme. No fui el único. Como a mí, a otros blogueros sevillanos. Mi mérito no fue otro. Dejo la entrevista colgada para que conozcan mi voz y doy las gracias a los periodistas porque me han permitido satisfacer mi vasto ego. La grabó mi hermano con su mp3 y la grabación no es excesivamente buena. Me llamaron al móvil mientras estaba en una solitaria calle de Vallvidrera (Carrer Actriu Tubau). Bueno, solitaria hasta que a un jipi le dio por aparcar y terminó medio tirando un poste de la luz.

6. El video responde a la fecha. Además, me encanta la gente que sabe perder.

Boomp3.com

lunes, agosto 04, 2008

En olor de multitudes.

Hablan de bodas y apaño, como si aquello no fuese lo uno y lo otro. En esos ámbitos no se distingue porque no hay que distinguir. El amor siempre fue algo de plebeyos, ya ni eso. La galería manda e impone, todo muy inglés.

Luego está el sitio, casi maldito, todo lo que por allí empieza mal acaba. "Se casaron en olor de multitudes" dice la crónica. Esa ciudad siempre tan cortesana, "vivan las caenas". Olor que no loor. Los sudores, el verano y un vaporoso ambiente irrespirable.

Por ella decidió X o Y, quizás años y años de prejuicios, esos de los que moriremos esclavos. El otro ni decidió. Le daría lo mismo. Todos felices hasta que se empieza a exigir lo que nunca se prometió, a mezclar el amor con "otros negocios". Se suponía que ella nunca exigiría que la quisiese y el otro esperaba que ella nunca le exigiría que la quisiese.

Pero se jodió el guión y la niña se casó enamorada. Gran error. Mezclar la Disney con las cosas de comer. Con los años aquello no terminó en tragedia casi de milagro. Ahora son coherentes. Él sigue a lo mismo y ella a otra cosa. Cada uno por su lado, pero siempre coherentes. Uno no elige porque no se trata de elegir. La otra sigue en el Siroco, pensando que cuando habla el Siroco es más libre que cuando hablaba aquella educación de "la señorita pepis".

Algunos se escandalizan porque uno de los contrayentes esté en negociaciones con una de las convidadas. "Qué pensará la exmujer, cuando se casaba con ella le gustaba una de las invitadas". Y no es eso. Se trata del concepto de fungible. A ese le daba igual X o Y. Se podría haber casado con al menos 20 de las invitadas. Daba lo mismo. No se trata de amor. Eso se queda para aquella fulana que "mami" nunca quiso.

Cada uno por su lado y todos felices. Duró 11 años y no terminó en tragedia. Eso es lo que importa. Todos felices. Gente coherente. Otros por ahí se inventan películas. No se trata de eso, cada cual decide cómo vivir y cuando lo pone en práctica. Y todas las opciones son respetables.

Todos felices y eso es lo que importa. Gente corriente.

lunes, julio 14, 2008

Allá en If.

Yo que pensaba hablar de Montecristo y por esas cosas de la vida, una tía delictivamente guapa me denomina así en un comentario en este mismo post. Pero no, yo no soy Edmond Dantès ni tengo interés en serlo.

En un panfleto fascistoide de los 80, supuestamente una película, llamado "Amanecer Rojo", uno de los personajes dice una frase mítica: "el odio te matará, chico". Mientras el chico responde: "el odio me mantiene vivo". Aunque para películas sobre el odio, diré "Le Haine" y no diré más.

El odio mantuvo vivo a Dantès, pero también le mató. Si de algo estoy orgulloso es de haberme librado del odio. Hace mucho tiempo que no odio a nadie. Un sentimiento demasiado irracional, odiar a quien no te ha dado motivos para odiarle...

Digamos que esta oposición, la que fue nuestra, te enseña una cosa, a perder, a fracasar. Es difícil aprobar sin haber suspendido alguna que otra vez. Desde lo más alto, te llegan a poner en la realidad de lo más bajo. Y es bueno aprender a fracasar y saber perder. Cuando el enemigo te derrota y sólo te queda darle la mano. "Me ganaste, enhorabuena". Quizás la esencia sea caer para aprender a levantarse. Habrá una segunda parte, Aguaó.

Y quizás la mejor frase que me dijeron en mucho tiempo fue esta: "hay gente que no se recupera nunca de un fracaso pero también gente que no se recupera nunca de un éxito". Y eso no te lo enseña esta oposición. Te enseña a fracasar pero no a recuperarte de tu propio éxito. Eso es algo que debes aprender tú solo. En otras palabras, aprender a ganar, tan importante como aprender a perder.

Y sí hay gente que no se recupera nunca de una victoria. Peor para ellos.

Yo estoy en otra cosa. Galiardo y Sancho, no mucho mejores que mi primo, coleccionan casinos en los que están prohibidos. Yo, locales de Kopas. La información más relevante del 17 de julio fue la relativa al precio de los cubatas en Barcelona: 10 a 12 euros, precio de puticlub y sin checas a las que sobar. Supongo que demasiados sitios donde te inviten a salir por la puerta. Me gusta estar prohibido. Como le gusta a La Gata. (Espero no acabes congelada).

En fin, que con uno de los personajes de "El Conde de Montecristo" sólo compartes el nombre, en lo demás ya quisiera.

lunes, julio 07, 2008

El post de la pregunta.



Muy fácil. El que quiera que haga una pregunta. Lo mismo contesto con sinceridad.

martes, junio 24, 2008

Haz conmigo lo que quieras.



De vez en cuando el cine español nos sorprende con una película interesante. Aunque Ingrid Rubio siempre es argumento bastante (luego direis que sólo hablo de rubias en mi blog). Pero, como otras veces, no les hablaré de la película.

La vida es una eterna búsqueda. Propia y ajena. Quizás yo puedo decir que tengo muy claras mis ideas desde hace muchos años. Y en casi todos los ámbitos, ya sean X, Y o Z. Pero eso ni significa que el día de mañana pueda cambiar de gustos o elecciones.

Siempre hay edades para todo. Puedes querer lo mismo a los 17, 27 ó 37 años. Pero también puedes querer cosas distintas. Y lo que te vale a los 24 no lo quieras a los 34. Eso es la vida, búsqueda y elección.

Por eso, como en la peli, hay personas que siempre quieren lo mismo y allí lo buscan, dónde quiera que esté. Y otras que van evolucionando y cambiando.

No se trata de lo bueno y lo malo, se trata de lo distinto. Por eso lo de ayer no tiene que ser malo y lo de hoy estupendo, no. Se trata de elegir. Y cada cual elige cómo vivir a cada momento de su vida. Todas las maneras son legítimas, no son mejores ni peores, lo único que importa es que tú seas feliz.

Por eso no deja de sorprenderme esa tendencia que tenemos a ponernos a juzgar la vida de los demás, siempre queriendola reducir a nuestros cerrados esquemas. Cuando no se trata que los demás hagan lo que nosotros aceptamos como bueno sino que hagan lo que les haga felices.

Simplemente son maneras de vivir. Cada cual elige cómo vivir y deberíamos ser más tolerantes. Si es feliz pues que viva como quiera.